
2007-present
Madison Ivy
Madison Ivy llegó en 2007 con un cuerpo de gimnasta y una mirada que dejaba siempre al objetivo un paso por detrás, y sigue marcando el ritmo de sus escenas. Menuda, precisa y completamente ajena a la cámara, es de las pocas intérpretes cuya presencia ha sobrevivido a todos los cambios de formato a su alrededor.
Madison Ivy nació el 14 de junio de 1989 en Dornach, en Baviera, y tiene nacionalidad estadounidense y alemana. Esa doble raíz se nota en su forma de trabajar: frialdad europea en el rostro, apetito americano en la interpretación. Es menuda, 1,50 m y unos 40 kg, con una complexión atlética y compacta, de esas que se mantienen a base de precisión y no de blandura. Ojos verdes, 32DD sobre una cintura de 24 pulgadas y un pelo que ha llevado rubio, castaño, rojo y negro. Delante de la cámara parece una mujer que sabe exactamente qué quiere el objetivo y ha decidido darle algo ligeramente distinto.
Biography
Su carrera arranca en 2007 y no ha tenido una pausa real desde entonces. Esa permanencia es rara en un negocio que devora caras nuevas cada temporada, y dice bastante de cómo ha gestionado su propia imagen: nunca ha sido de las que esperan a que las encuadren. Trabaja igual en todos los formatos, ya sea una escena en solitario con un consolador, una de chica con chica o una heterosexual con un compañero masculino. Le pone el mismo control a cada una, y el resultado es una carrera que parece decidida y no ensamblada.
El repertorio es amplio y concreto. En las escenas heterosexuales hace sexo oral, vaginal y anal, además de recibir corridas dentro, y es de las que tratan ese final como algo que hay que ganarse y no como una casilla que marcar. Su trabajo con mujeres va del softcore a los juegos con consolador y el fisting. En solitario se masturba, casi siempre sin prisa, con la cámara cerca. Su ficha también incluye el bukkake en el apartado de especialidades. Lo que mantiene todo unido es el tempo: sabe cuándo bajar el ritmo, cuándo apartar la mirada y cuándo sostener un plano un segundo más de lo previsto.